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Señor, a quién iremos?

Fecha: Sábado 24 de Abril de 2010
Tiempo: 3 semana de Pascua
Introducción: He 9, 31-42: La Iglesia se iba construyendo y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.
Jn 6, 60-69: ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna
Tan pronto como hubo paz, la Iglesia Cristo siguió creciendo. Bajo la guía del Espíritu Santo, Pedro continúa la misión de Jesús: habla, cura, devuelve la vida. En la lectura del evangelio, muchos discípulos están decepcionados con Jesús. Habían esperado otro tipo de Mesías, uno que dirigiera a sus discípulos, no uno que les sirviera y que les diera su carne para comer. ¿Cómo podría hacerlo, de todos modos? Mucha gente, incluido un buen número de discípulos, volvieron la espalda a Jesús y le abandonaron. Los que permanecían quizás no estaban demasiado seguros sobre qué pensar y qué hacer. Así pues, Jesús confronta a los apóstoles y les pregunta: “¿Y ustedes, qué?”. Pedro responde: “Señor, ¿a quién iremos?” --- Sí, ¿a quién iremos, nosotros también?

Cristo Vive en Mí

Fecha: Viernes 23 de Abril de 2010
Tiempo: 3 semana de Pascua
Introducción: He 9, 1-20: Es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a los pueblos
Jn 6, 52-59: ¿Cómo puede éste dar a comer su carne?
“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. Ésta es la pregunta de Cristo, el Señor, cuando se hace el encontradizo con Saulo, el perseguidor de los cristianos, en el camino de Damasco. Jesús se identifica a sí mismo con sus discípulos perseguidos. Desde aquel momento, en adelante, Saulo servirá al Señor, cuya vida vivirá plenamente: “Ya no soy yo quien vivo; es Cristo quien vive en mí”... El del camino de Damasco fue un encuentro que cambió radicalmente a Saulo en Pablo. El Señor nos dice hoy en el evangelio: “Los que comen mi carne y beben mi sangre viven en mí y yo en ellos”. Éste va a ser nuestro encuentro con el Señor en esta eucaristía. Que ojalá sea un encuentro tan profundo que nos transforme.

Encuentro con Cristo en la palabra y en el sacramento

Fecha: Jueves 22 de Abril de 2010
Tiempo: 3 semana de Pascua
Introducción: He 8, 26-40: Siguió su viaje lleno de alegría
Jn 6, 44-51: Discurso del Pan de Vida
Lucas presenta en el Libro de Los Hechos la conversión del tesorero de la reina de Etiopía muy en paralelo con la de los discípulos de Emaús. Éstos habían escuchado la explicación de las Escrituras por parte de Cristo acerca de sí mismo, y entonces reconocieron y encontraron realmente al Señor, vivo y resucitado, al partir el pan, en la eucaristía. El etíope había recibido explicación de las Escrituras sobre el cordero sacrificado y sobre la buena nueva de la resurrección de Jesús. En el evangelio, Cristo habla de nuevo de sí mismo como pan de vida que hay que aceptar con fe, y promete dar el pan de su propia carne en la eucaristía para la vida del mundo, para la vida eterna.

Persecución, pan de vida

Fecha: Miércoles 21 de Abril de 2010
Tiempo: 3 semana de Pascua
Introducción: He 8, 1-8: Al ir de un lugar para otro, iban difundiendo el Evangelio
Jn 6, 35-40: Discurso del Pan de Vida

El fervor de la joven Iglesia es tan contagioso que, incluso en la persecución, los cristianos aprovechan la ocasión de la misma persecución para predicar a Cristo Resucitado. Ciertamente, Dios no abandona a la Iglesia, aun en momentos de prueba y sufrimiento. La lectura de Hechos dice incluso que había gran alegría por los signos de la presencia de Jesús. Hay también gran alegría en la lectura del evangelio donde oímos a Jesús decir que él es nuestro pan de vida: no solamente se dará más tarde a sí mismo como pan para ser comido, sino que su palabra y mensaje son para nosotros auténtico pan de vida, algo por lo que y para lo que vale la pena vivir.

Jesús, El pan de vida en sus discípulos

Fecha: Martes 20 de Abril de 2010
Tiempo: 3 semana de Pascua
Introducción: He 7,51 - 8,1: Señor Jesús, recibe mi espíritu
Jn 6,30-35: Discurso del Pan de Vida
Esteban y los cristianos perseguidos de la Iglesia primitiva re-viven en sí mimos la pasión de Cristo; sufren no solamente “por” Cristo, sino también “con él y como él”. Pero Esteban y los primeros cristianos están seguros de que la muerte no tiene la última palabra: ellos seguirán viviendo después con Cristo Resucitado.
Los cristianos se sustentan en la vida con el verdadero pan del cielo, Cristo mismo, que parte para ellos el pan de su palabra y el pan de sí mismo, porque él es pan “entregado”, que se sacrifica a sí mismo para dar vida. Cristo es la respuesta a nuestras hambres más profundas.

Por qué buscamos a Jesus?

Fecha: Lunes 19 de Abril de 2010
Tiempo: 3 semana de Pascua
Introducción: He 6, 8-15: No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba
Jn 6, 22-29: Me buscan porque comieron hasta saciarse
Hoy, y en los próximos días, dos textos de la Escritura no relacionados entre sí, corren paralelos – el martirio de San Esteban, presentado como una imitación del martirio de Cristo, y el discurso eucarístico de Jesús tal como nos lo presenta Juan, cap. 6, después de la multiplicación de los panes. Jesús nos confronta hoy con esta pregunta: “¿Por qué me están ustedes buscando?” ¿Por qué buscamos a Dios, a Jesús? ¿Es solamente por los dones que él nos da? Cierto que recibimos mucho de Dios, pero ¿buscamos a Jesús mismo, por lo que él significa para nuestras vidas? Esforcémonos por acercarnos más a él y llegar a ser más como él. Él nos pide fe en su persona y en su misión.

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