Oración confiada
Fecha: Jueves 17 de Junio de 2010
Tiempo: 11 Semana de Tiempo Ordinario
Introducción: Eclo 48,1-14: Surgió el profeta Elías como un fuego.
Mt 6,7-15: Y al orar digan: Padre nuestro que estás en el cielo. La lectura de hoy del Libro del Eclesiástico es un himno de alabanza en honor del fogoso profeta
Elías. Evangelio: En las palabras de Jesús, Mateo nos da hoy una catequesis sobre la oración. La razón y base de nuestra oración no habría de ser, sola y simplemente, porque necesitamos conseguir algo de Dios. - Tampoco habríamos de pensar que nuestra oración es más poderosa cuando usamos un montón de palabras. Oramos por que Jesús nos pide que oremos, y porque tenemos confianza en nuestro Padre que conoce lo que necesitamos aun antes de pedírselo. En nuestra lista de oración de petición habríamos de poner en primera fila las cosas más importantes, como son: Dios y su Reino, que es manifestado y comunicado a nosotros por medio del pan, del perdón y protección. Las demás cosas “se nos darán por añadidura”.
Oración Colecta:
Señor Dios nuestro: Tú sabes lo que necesitamos aun antes de pedírtelo. Por eso te pedimos: que no lo tomes a mal cuando usamos demasiadas palabras. Por tu Espíritu que habita en nosotros, enséñanos a pedir cosas realmente importantes, Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Intenciones:
+Por los miembros de las órdenes y congregaciones religiosas contemplativas, dedicadas totalmente a la oración, para que sean muy sensibles y atentos a las necesidades de la Iglesia y del mundo, y rueguen fervorosamente por ellas, roguemos. +Por todos nosotros, para que en nuestra oración busquemos sobre todo la voluntad de Dios, antes que la nuestra propia, oremos. +Por todos nosotros, de nuevo, para que el Señor nos otorgue un verdadero espíritu de oración, que nos lleve a una auténtica intimidad con él.
Oración sobre las Ofrendas:
Dios, Padre nuestro que estás en el cielo: Estamos seguros de que tú nos escuchas siempre. Que sepamos alabar tu nombre; que tu Reino crezca entre nosotros y que nosotros cumplamos lealmente tu voluntad siguiendo a Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión:
Dios, Padre nuestro: Tu Hijo Jesús, ahora vivo entre nosotros, insiste en que nos perdonemos unos a otros. Te damos gracias porque nos has perdonado mucho por Jesucristo, nuestro Señor. |
UsuariosTenemos 46 invitados conectadoContador de Visitas
|








